MANIFIESTO LEIDO POR D. JUAN MANUEL SUÁREZ, EL 6 DE MAYO, EN ISLA MAYOR

El viajero que ha recorrido en invierno o en primavera las marismas de Doñana, y vuelve en verano, debe pensar que se ha equivocado de geografía. Nada es ya lo mismo; todo se ha modificado hasta lo inverosímil. Lo que parecía un océano se ha convertido en un yermo; lo que fue una pradera de frondosa inmensidad recuerda ahora a una estepa. ¿Cómo se ha producido semejante alteración, qué ha hecho posible tan devastadora mudanza en ese territorio fastuoso?

…el agua es obviamente la fuente nutricia; el principio esencial de la marisma. Del agua vive una flora innumerable –castañuelas, bayuncos, eneas, jaguarzos, candilejos, brezos-; nace una innumerable avifauna –ánades, fochas, somormujos, malvasías, espátulas, fumareles, flamencos, garzas- y, consecuentemente, la ausencia de agua coincide aquí sin remisión con la muerte….

…No existe más acabada imagen de la acción aniquiladora de la sed

MANIFIESTO

LA INFLUENCIA DEL CULTIVO DEL ARROZ EN LA POBLACION DE LA MARISMA

La CARTA EUROPEA DEL AGUA establece en su artículo primero que “No hay vida sin agua. El agua es un tesoro indispensable para todas las actividades humanas”. Es una verdad rotunda que no admite discusión ni dudas.

Y, de entre todas estas actividades, el agua juega un papel esencial en la agricultura, siendo determinante para el desarrollo del cultivo del arroz.

A su vez, señala la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), que el “arroz es la vida”, símbolo de identidad cultural, el alimento más popular y extendido entre las poblaciones del mundo.  De hecho, el arroz es el alimento básico de más de la mitad de la población mundial y una fuente primordial de alimentación para mitigar la pobreza y mejorar los medios de subsistencia.

Situándonos en nuestro entorno, y más concretamente, en la zona de las Marismas del Guadalquivir, debemos resaltar que el cultivo del arroz ha sido y sigue siendo, además de una actividad económica de primer orden, un factor vital para la fijación en su territorio de la población marismeña y sus aledaños.

Así, el pueblo de Isla Mayor vive básicamente del arroz y del cangrejo, dando, entre ambas actividades, empleo al 80% de su población, irradiando sus efectos a otras localidades limítrofes: (Coria, Puebla, Aznalcázar, Los Palacios, Lebrija o San Juan de Aznalfarache, etc..) promoviendo en ellas una economía estrechamente relacionada con el cultivo del arroz.

En torno al arrozal se sostiene un poderoso movimiento de economía social, con grandes cooperativas, como la de La Puebla del Río y muy especialmente, “Arrozúa” la mayor cooperativa de Sevilla, -con 12.000 hectáreas y más de 800 socios-, en cuyas instalaciones se elabora el arroz para consumo, creando una importantísima mano de obra estable en el municipio de Isla Mayor y limítrofes. Desde aquí, este arroz se distribuye por toda España y en el extranjero.

De igual modo, debe resaltarse el papel que desempeña en nuestro sector “Arrocerias Herba”, industria emblemática a nivel mundial, creadora de múltiples puestos de trabajo en la Marisma y en el Aljarafe Sevillano.

Y no hemos de olvidar el hecho de que, alrededor del sector arrocero, existen una serie de empresas auxiliares que redundan en potenciar la economía de la zona: fabricación y reparación de maquinarias, prestación de otros servicios agrícolas (tractores, avionetas, fertilizantes y herbicidas etc), así como, servicios de restauración, visitas turísticas, etc…

Toda esta compleja y activa realidad económica y social que supone el arrozal de las marismas del Guadalquivir están reflejadas en valores objetivos, en cifras avaladas por numerosas instituciones:

EL MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE, en su documento de “Proyecto de construcción de la mejora del abastecimiento de la zona arrocera de las Marismasa del Guadalquivir (Sevilla), afirma que:

El cultivo del arroz en las marismas del Guadalquivir ha experimentado desde los años ochenta una gran tecnificación y mecanización, no obstante, significa en la zona productora la fuente de trabajo más importante, tanto de forma directa como indirecta, dado el carácter de monocultivo que representa, además de constituir la  única alternativa agronómica de las marismas” y a esto añade una precisión que sería, por sí sola, razón más que suficiente para nuestras demandas:  el estudio estima que la actividad arrocera supone al año 480,000 jornales directos.

El ESTUDIO SOCIOECONOMICO DE LA ZONA realizado a instancias DE LA FEDERACION ARROCEROS DE SEVILLA, ofrece datos que demuestran de modo fehaciente cuando aquí estamos diciendo, como por ejemplo los más de 5000 PUESTOS DE TRABAJO, que dependen cada campaña de la siembra del arroz.

Superado el desencuentro de los primeros tiempos-, la marisma acoge a varias industrias transformadoras de cangrejos que depuran, manufacturan y exportan a toda Europa, Estados Unidos, China (Hong Kong), y otros tantos países del mundo.

Y no es menor el valor que supone la dimensión ambiental del arrozal, convertido en espacios de acogidas de una numerosa avifauna, cuya presencia alcanza máximas concentraciones en las fechas de la recolección. Miles de cigüeñas, flamencos, gaviotas, moritos y un largo etcétera…, pueden verse a diario en nuestros paisajes.

A todas estas potencialidades que la marisma encierra y explota, se han añadido en los últimos años otro, -todavía latente-, que supone el “descubrimiento” de nuestro territorio como espacio de cine. Todos sabemos el modo en que el éxito de la película ISLA MINIMA ha dirigido las miradas y el interés de las gentes hacia nuestras realidades. Y a ella viene ahora a unirse la película documental LA ISLA DE LOS INGLESES, que será estrenada próximamente.

Y es aquí, tras describir los parámetros básicos de nuestra realidad, donde debemos elevar nuestras voces, para que lleguen hasta ahí donde sea deban ser escuchadas, insistiendo en que SIN AGUA NADA DE ESTO SERÍA POSIBLE.

En las marismas del Guadalquivir SIN AGUA NO HAY VIDA.

Por todo ello, es preciso QUE reclamemos para esta campaña contar con una dotación de agua justa, proporcional y suficiente para poder regar nuestras parcelas con un mínimo de garantía y que se impida que se salinicen nuestras tierras.

Los arroceros somos conscientes de que ESTE OBJETIVO deben SER EL RESULTADO DEL EMPEÑO DE TODOS, y fundamentalmente la Administración competente.

SÓLO ASÍ PODREMOS LOGRAR, EN EL MENOR PLAZO POSIBLE, QUE SE AVANCE EN LA MODERNIZACIÓN DEL RIEGO DEL CULTIVO DEL ARROZ, un objetivo tras el cual la zona arrocera lleva esperando cuarenta años.

Sabemos que modernizar el riego en el cultivo del arroz supondrá estabilidad y desarrollo PARA EL ARROZAL, un sector económico de primer orden en la economía de nuestra provincia, además de ser un esencial beneficio para el ecosistema de Doñana.

 Porque lo sabemos y porque llevamos décadas esperanzo, los arroceros estamos preparados y dispuestos para afrontar los desafíos y sacrificios que sean necesarios para tal fin.

Y ESE ES EL SIGNIFICADO QUE HEMOS QUERIDO DAR A ESTA CONCENTRACIÓN:

  • ES UNA ACTITUD DE MANO TENDIDA PARA EL DIÁLOGO CON LAS INSTITUCIONES, QUE HAGA POSIBLE LA ATENCIÓN DE NUESTRAS JUSTAS DEMANDAS.

 

  • PERO ES TAMBIÉN UNA MUESTRA DE LA FIRMEZA CON LA QUE VAMOS A MOSTRARNOS EN LA DEFENSA DE UNOS OBJETIVOS QUE ESTIMAMOS TAN JUSTOS COMO IMPRESCINDIBLE.

 

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